(Pulso) Cuando ayer sonó la campana de apertura de Wall Street el S&P 500 saltó 1,23%, pero a la hora del cierre su avance se había moderado hasta 0,77%. Si bien logró anotar un nuevo récord, el aumentó no resultó tan bullante, en un contexto donde los grandes actores del mercado comenzaron a poner paños fríos sobre el entusiasmo que estaba generando el resultado del encuentro entre Xi Jinping y Donald Trump el sábado pasado.

“La incertidumbre comercial sigue siendo la principal fuente de riesgo a la baja para las acciones”, aseguraba un reporte publicado ayer por JPMorgan, donde además proyectan para el segundo semestre “rendimientos bajos, de un dígito, en la mayoría de las clases de activos, a medida que la economía global se deslice lentamente hacia un crecimiento de sub-tendencias”.

De acuerdo al mayor banco de EEUU, tras esta segunda tregua comercial “podrían surgir diferencias”, por lo que su apuesta central para lo que resta del año es que persistan los aranceles que Washington ha aplicado, evitando pasar a la siguiente fase: la de imponer barreras a todas las importaciones chinas.

Análisis de consenso. Un tono similar presentó Goldman Sachs en su informe en la materia. Para ellos los resultados del diálogo cumplieron sus expectativas, no solo por la suspensión de nuevos aranceles y por la reanudación de las negociaciones, sino que también por el hecho de que no anunciaron “ningún progreso en ninguno de los temas de fondo (…) como transferencia de tecnología, protección de la propiedad intelectual, acceso a los mercados o subsidios gubernamentales”.

Consultado por PULSO, Charles Seville, director senior que da seguimiento al bono soberano de EEUU en Fitch, señaló que el encuentro en Osaka, Japón, “no disipa la incertidumbre sobre la política comercial”, mientras que los aranceles que ya están en vigor “tendrán un impacto en la inversión y el crecimiento mundial”.

En línea con el resto, Sam Bullard, director ejecutivo y economista senior de Wells Fargo Securities, señala que “todavía hay una gran brecha entre ambas partes sobre los puntos principales, por lo que tomará bastante tiempo antes de que esa brecha se acerque para que se logre alcanzar un acuerdo”. En base a esto, plantea que siendo optimista, la posibilidad de que chinos y estadounidenses alcancen un acuerdo este año es de 50%.

Huawei

En el análisis también hubo consenso respecto a que la sorpresa más positiva del diálogo en el G20 fue lo relativo a Huawei.

Donald Trump informó que se le permitirá a las empresas de su país vender a la compañía china de telecomunicaciones, mientras que se evaluará su permanencia en la lista negra del Departamento de Comercio.

De esta manera, mientras el Dow Jones mostró un alza de 0,44%, incluso menor a la del S&P 500, el indicador de las gigantes tecnológicas, el Nasdaq, avanzó sobre 1%.

“El permiso para vender productos estadounidenses a Huawei parece haber llegado antes de lo que se esperaba”, señalaron en Bank of America, donde además destacaron que la nueva tregua no venga con fecha límite.

En tanto, para UBS fue justamente lo relacionado con la compañía china lo que inclinó positivamente el balance de su análisis positivo de la reunión entre Xi y Trump. “Vemos el resultado del G20 como ligeramente mejor de lo previsto, ya que las ventas menos restrictivas para Huawei deberían ser un modesto positivo neto tanto para China como para EEUU”, se lee en un reporte publicado ayer.