(La Tercera-Pulso) El interés de Chile de comenzar a fabricar componentes de litio para baterías de automóviles no ha prosperado pese a los esfuerzos de las autoridades, lo que demuestra lo difícil que es para los países pequeños ascender en las cadenas de suministro mundiales, indicó The Economist.

La publicación británica recordó que en julio, Corfo confirmó que tres inversionistas corporativos incluido Samsung no seguirían adelante con los planes de producir materiales de cátodos de batería en el país. En un nuevo intento, SQM ofrece una cuarta parte de su producción con descuento a los compradores que invierten en tecnología para más tipos de baterías, no solo las que se usan en los automóviles.

“Chile está demasiado lejos de los fabricantes que tienen más hambre de baterías, muchos de los cuales están en China. Los fabricantes de automóviles necesitan especialmente productores cercanos para cooperar en la mejoría de la capacidad de la batería. Y el litio es solo uno de los materiales necesarios. Los fabricantes chilenos de baterías tendrían que importar otros componentes como el níquel y el cobalto”, dijo The Economist.

“No ayuda que casi nadie en América Latina todavía esté produciendo, o incluso comprando, autos eléctricos. Podría ser más prudente concentrarse en producir piezas de batería más simples y ricas en litio para los sistemas de almacenamiento de energía que podrían aprovechar el gran potencial de energía solar del desierto de Atacama”, sugirió José Lazuen de Roskill, una consultora.

Las regulaciones son otro problema. Chile clasifica el litio como “estratégico”, porque puede usarse en fusión nuclear. La Comisión de Energía Nuclear limita la cantidad de metal que se puede extraer. Es una preocupación para los fabricantes de baterías que quieran expandirse.

En la última década, la participación de Chile en la producción mundial de litio se redujo del 40% al 20%. Aunque Chile tiene docenas de salinas, solo unas pocas han sido estudiadas por su potencial portador de litio. El litio a base de salmuera, del tipo extraído en Chile, es más difícil de convertir en los productos químicos utilizados para las baterías de automóviles que la producción de Australia, extraída de la roca. La minería también corre el riesgo de destruir los ecosistemas de salinas.

“Aun cuando Chile se esfuerza por crear una industria de baterías de litio, los científicos están tratando de inventar mejores baterías que utilicen otros materiales. Ascender de la minería es más difícil de lo que parece”, concluyó The Economist.