(Emol) El Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó que los países de todo el mundo deberían comenzar urgentemente a acelerar los esfuerzos para reducir las emisiones de efecto invernadero, y la mejor forma de hacerlo, desde la perspectiva de la entidad financiera, sería a través de la implementación de impuestos al carbono y la cooperación global.

«El calentamiento global causa un importante daño a la economía y al mundo natural y genera riesgos de resultados catastróficos e irreversibles», aseguró el prestamista en un informe semestral divulgado antes de las reuniones que tendrán la próxima semana el FMI y el Banco Mundial con líderes financieros y banqueros centrales.

La fuerte advertencia fue emitida en momentos en que continúan las protestas en demanda de acciones inmediatas para reducir las emisiones de carbono y evitar un desastre ecológico. El lunes, miles de manifestantes contra el cambio climático se tomaron las calles en varias ciudades del mundo, lanzando dos semanas de desobediencia civil pacífica.

Científicos abocados al clima de la ONU habían advertido en septiembre que si las emisiones de gases de efecto invernadero no son reducidas drásticamente, el planeta enfrentará una realidad de ciudades que desaparecen bajo el aumento del nivel de los mares, ríos que se secan y el colapso de la vida marina.

En su informe Monitor Fiscal de hoy, el FMI apuntó a que la meta a largo plazo del Acuerdo de París de 2015 era limitar el alza de las temperaturas a 2 grados Celcius, pero que los compromisos mundiales actuales para bajar las emisiones son consistentes con un calentamiento de 3 grados Celsius.

El FMI también indicó que muchos países no cumplirían sus propios objetivos y que Estados Unidos ha dicho que se retirará del acuerdo climático de París en 2020. «Por lo tanto, la implementación de los actuales acuerdos es una prioridad, pero se necesitan de manera urgente mecanismos para impulsar la acción a nivel global», decía el reporte. El informe aseguró que los impuestos al carbono, que aumentarían el costo de los combustibles fósiles, serían la forma más integral de abordar el calentamiento global, ya que harían que las personas y las empresas reduzcan sus emisiones, convirtieran la energía o se cambiaran a fuentes más ecológica.

Implementar un impuesto al carbono de US$75 por tonelada tendría el mayor impacto en reducir las emisiones, con el precio del carbón subiendo más de 200% por sobre los niveles bases en 2030.