(El Mercurio) Desde septiembre que el Gobierno, en un trabajo impulsado desde el Ministerio de Minería, está trabajando en ajustes al decreto 248, que es por medio del cual se aprueban los proyectos de diseño, construcción, operación y cierre de los depósitos de relaves.

La iniciativa se ha desarrollado a través de mesas de trabajo, en las que participan académicos, profesionales del sector y representantes de la Dirección General de Aguas (DGA) y el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin).

Según trascendió, esta estrategia tiene como horizonte el mes de enero para ser presentada, con el objetivo de aumentar el estándar de la regulación actual para la gestión de relaves en términos químicos y físicos, a través de la elaboración de una serie de nuevas reglas -de tendencia internacional- respecto de la estabilidad física, química y del manejo de aguas.

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