(Pulso-La Tercera) Un poco mejor a lo previsto, pero igualmente con registro negativo fue el imacec de noviembre informado ayer por el Banco Central. Para el undécimo mes del año la economía decreció 3,3%, frente a la estimación de consenso de -3,5%, convirtiéndose en el registro para noviembre más bajo desde que existen estadísticas comparables por parte del ente emisor. A nivel desestacionalizado muestra un crecimiento de 1% luego de la brusca caída en octubre.

En su informe, el BC detalla que el Imacec minero se contrajo 5,1% debido a una exigente base de comparación, mientras que el no minero lo hizo en 3,1%, afectado por la recuperación aún parcial de los servicios -destacando las caídas en educación, transporte y restaurantes y hoteles- y el comercio. Agrega que este efecto fue compensado en parte por el aumento de la actividad de construcción y la industria manufacturera.

Con todo, según el ministro de Hacienda Ignacio Briones, la economía aún no está fuera de riesgo. “Los Imacec de octubre y noviembre son de lo más malo que ha pasado desde la crisis subprime (…) el Imacec no minero tiene una caída de 3,1% en noviembre, que está bastante por debajo del -4% que tuvimos en octubre, pero nuevamente reiterar que se trata de disminuciones muy sustantivas y que no nos debieran hacer perder la perspectiva”.

¿Qué prevé Hacienda?

Briones reiteró que “durante el 2020 debiéramos tener un año con un crecimiento bajo, entre 1% y 1,5%”, mientras que para 2019 indicó que el PIB se habría expandido en torno a 1%, toomando como referencia el consenso del mercado. De ser así, dicha visión implica un crecimiento para el cuarto trimestre entre -2,7% y -2,5%, y una caída para diciembre “bastante más moderada” en torno a -1%.

Cierre de trimestre y de año

Los expertos coincidieron en que diciembre tendrá una menor caída que en noviembre, así como también que las expectativas siguen acotadas. De acuerdo a las estimaciones de los expertos, la caída en diciembre podría llegar hasta -2%, aunque tampoco se descarta un leve crecimiento (0,5%). Así, el trimestre cerraría en un rango de entre -2,9% y -2%, mientras que el consenso para el cierre de año apunta a un 1%.

De esta manera, el cuarto trimestre sería el más bajo desde el período abril-junio de 2009 (-3,5%) y el más bajo para un cuarto trimestre desde que el BC tiene registro comparable.

Según Carolina Grünwald, de Banchile, “noviembre es malo, quizás menos malo que lo estimado previamente, pero sigue siendo muy malo. Impensado hace solo 3 meses”, y por lo mismo, “es necesario retomar la actividad con normalidad y dar certezas para poder crecer. Recordemos que los activos del Tesoro Público y la capacidad de endeudamiento de la economía son acotados y se necesita crecer para financiar agenda social”.

En esa línea, Sergio Lehmann, de BCI, coincide, pero subraya que eso “no cambia el diagnóstico general. Recoge un fuerte impacto de la crisis social”, mientras Mauricio Carrasco de Econsult explica que el resultado está fuertemente influido “por la capacidad de funcionar normal de la economía, en términos de horarios, traslados, etc. y, por lo mismo, está la percepción de que diciembre continuó esta normalización”. Por lo mismo, detalla que “probablemente cifras más negativas no veremos, pero los próximos trimestres estarán muy condicionados por la política, y por lo mismo, diría que es pronto aún para decir que hemos dejado la crisis atrás”.

Con todo, la economía podría tener un leve impulso, señala el análisis de Santander, de la mano del sector externo de la economía que “podría tener un buen desempeño en los trimestres que vienen, favorecido por un mejor escenario internacional y un tipo de cambio real más depreciado”, lo que se sumaría a “la inercia de los grandes proyectos de inversión y de la actividad inmobiliaria le darán soporte, por algún tiempo, tanto al empleo como a la construcción”.